TRASTORNO DE ESTRÉS POSTRAUMÁTICO

TRASTORNO DE ESTRÉS POSTRAUMÁTICO

Para poder entender mejor el término estrés postraumático es necesario definir un concepto esencial.

 

Trauma psicológico

 

Este puede definirse de muchas maneras, ya que hay múltiples definiciones, en este caso es definida como un evento que amenaza profundamente el bienestar o la vida de un individuo, como a la consecuencia de ese evento en el organismo, estructura mental o vida emocional del mismo. Lo más habitual es una exposición personal directa a un suceso que envuelve amenaza real o potencial de muerte, grave daño u otras amenazas a la integridad física personal.

Como por ejemplo: Ser testigo de un suceso que envuelve muerte, daño o amenaza a la integridad física de otra persona, enterarse de la muerte no esperada o violenta, daño serio, amenaza de muerte o daño experimentado por un miembro de la familia u otra relación cercana.

 

La respuesta de la persona ante tal  suceso suele envolver miedo intenso, sentido de incapacidad de ejercer control u horror. En niños, la reacción debe envolver comportamientos agitados o desorganizados.

ORIGEN DEL TRAUMA PSICOLÓGICO


SEGÚN JEAN MARTIN CHARCOT

 

 

El concepto fue introducido al estudio de la psicopatología por los primeros investigadores en el área.

El primero en empezar a extender el concepto de incluir en la génesis de un trauma los aspectos emocionales, fue Charcot, quien sugirió: “Es siempre necesario, al lado del “traumatismo” considerar el factor que, muy probablemente, ha jugado un papel más importante en la génesis de los accidentes, que la herida misma.  Es decir el terror experimentado por el paciente en el momento del accidente.

Charcot también introdujo un concepto que más tarde tendría una asociación profunda con el de trauma, el de “Condition seconde”: un estado que parece afectar las acciones de los individuos sin que estos se den cuenta. Más tarde esta “condition seconde” llegó a ser llamada el “inconsciente”.

Uniendo ambos conceptos Charcot  estableció el siguiente escenario en la génesis de la histeria: hay un incidente, que da origen a ideas y emociones (por ejemplo, la realización de que uno casi murió a consecuencia de un accidente y el horror sentido en consecuencia). Lo anterior es seguido, en su opinión, por un periodo de elaboración y un “momento hipnótico” (pérdida de consciencia), que lleva a la producción de síntomas.

¿CUÁNDO SE PRODUCE UN TRAUMA PSICOLÓGICO?

 

Los sucesos traumáticos que pueden dar lugar a un trauma psicológico pueden clasificarse en dos tipos:

Intencionados: agresiones, relación de violencia en la pareja, muerte de un hijo, abuso sexual, maltrato infantil, terrorismo, secuestro, tortura, entre otros.

No Intencionados: muertes repentinas por enfermedad, accidentes, catástrofes naturales etc.

Este factor de clasificación es esencial para la percepción por parte de la persona del acontecimiento traumático. La gravedad, duración, cercanía y frecuencia del trauma son también variables importantes. Constituyendo además factores de origen para un Trastorno de Estrés Postraumático.

 

SÍNTOMAS DE UN TRAUMA PSICOLÓGICO

 

Existen una gran variedad de síntomas con respecto al trauma psicológico, considerando los siguientes como los más relevantes:

  • Perdida de la confianza personal
  • Ideas suicidas
  • Ansiedad y preocupación constante por el trauma
  • Sensación de peligro constante
  • Baja autoestima
  • Consumo de drogas
  • Comportamientos autodestructivos
  • Problemas durante las relaciones sexuales
  • Alteraciones en el sueño
  • Problemas de alimentación

 

Tras conocer el elemento clave para comprender mejor como se desarrolla el estrés postraumático, nos adentramos en él.

 

TRASTORNO DE ESTRÉS POSTRAUMÁTICO

 

 

El trastorno por estrés postraumático es un trastorno que ciertas personas  pueden desarrollar después de haber vivido o presenciado un acontecimiento impactante, terrorífico o peligroso.

Es natural sentir algún tipo de temor durante una situación traumática o posterior a esta. Este temor provoca muchos cambios en el cuerpo que se producen de manera casi inmediata, en fracciones de segundo para responder a un peligro y para ayudar a evitar un peligro en el futuro.

Esta respuesta de “lucha o huida” es una reacción típica que sirve para proteger a la persona de cualquier peligro. Esta situación es muy habitual en algún momento de nuestra vida y tras ella, casi todo el mundo tendrá una serie de reacciones después de esta experiencia traumática. Sin embargo, la mayoría de las personas se recupera de los síntomas de forma natural. En aquellos casos en los que los síntomas persisten las personas afectadas pueden ser diagnosticadas con trastorno por estrés postraumático. Las personas con este trastorno pueden sentirse estresadas o asustadas, incluso cuando ya no están en peligro.

 

SÍNTOMAS

 

En algunos casos, la aparición de los síntomas puede producirse años más tarde de haber sucedido el acontecimiento causante, aunque no siempre se cumple este patrón.

 

Estos son algunos de los posibles síntomas:

  • Persistencia en la idea de que el hecho traumático puede volver a producirse
  • Rememoración del trauma, en forma de pesadillas o recuerdos instantáneos e involuntario
  • Ansiedad en ciertos lugares o cualquier circunstancia o hecho que recuerde el acontecimiento
  • Dificultad para respirar, sudoración excesiva cuando se recuerda el hecho desencadenante.
  • Incapacidad para recordar detalles importantes del acontecimiento traumático.
  • Desaparición del interés por las aficiones y diversiones.
  • Dificultad para dormir, irritabilidad, incapacidad para concentrarse
  • Encontrarse en un estado constante de alarma

 

Los síntomas deben durar al menos un mes como mínimo y afectar a la capacidad del paciente para retomar su vida cotidiana y laboral.

TRATAMIENTO

 

El tratamiento es a largo plazo, lo que explica el alto grado de abandono de la terapia por parte de los pacientes, esto presenta dificultades generales en el desempeño tanto en la convivencia en el hogar como en el trabajo, Se estima que el 75%  de los pacientes tratados lo abandona.

La terapia consiste una combinación de fármacos y psicoterapia. Los fármacos van dirigidos a tratar los diversos síntomas del síndrome, suelen prescribirse antidepresivos y ansiolíticos.

La psicoterapia se encamina a desarrollar la consecución de una serie de objetivos en algunos casos, lo que conlleva a la obtención de unos resultados más satisfactorios que un mero tratamiento basado en técnicas de relajación.

El tratamiento se puede combinar con métodos cognitivos y también con terapia de choque, en la que se simula la situación traumática para ayudar al paciente a superarla y a perder el miedo a esta situación.

 

PREVENCIÓN

 

Tras pasar por un acontecimiento traumático, muchas personas presentan síntomas similares a los del trastorno de estrés postraumático, como el no poder dejar de pensar en lo que sucedió. El temor, la ansiedad, el enfado, la depresión y la culpa, son todas reacciones normales al trauma. No obstante, la mayoría de las personas que sufren un trauma no contraen a largo plazo el trastorno de estrés postraumático.

Obtener ayuda y apoyo a tiempo es indispensable para lograr que las reacciones normales al estrés no empeoren y se pueda llegar a padecer un trastorno de estrés postraumático. Esto podría implicar el apoyo de familia y amigos, quienes deben escuchar a la persona afectada. En la mayoría de los casos es necesario contar con la ayuda de un profesional de salud mental para asistir a unas sesiones de terapia durante un corto tiempo.

El apoyo de otros también puede ayudar a evitar que se recurra a métodos de afrontamiento negativos, como puede ser el consumo de alcohol o drogas.

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